Microbioma Intestinal ¿Qué efecto tienen sobre nuestro comportamiento?



La composición del microbioma intestinal puede tener impacto en nuestro desarrollo y comportamiento social. Estas investigaciones han venido adquiriendo cada vez más atención sobre la importancia de la nutrición y la susceptibilidad que podemos tener por cuenta de los microorganismos que habitan en nuestro cuerpo.

Aunque los resultados no son concluyentes, sí hay importantes indicios sobre esta relación y específicamente, sobre trastornos de depresión, ansiedad y ansiedad social, por lo que nuestro bienestar emocional increíblemente puede depender de nuestra salud intestinal.

A nivel estructural se ha encontrado que el denominado “Cerebro Social” (amígdala, corteza prefrontal, hipocampo e hipotálamo) tiene una influencia microbial importante a través de varios mecanismos fisiológicos y bioquímicos como:

Modulación de Neurotransmisores: La microbiota intestinal puede influir en la producción y regulación de neurotransmisores como la serotonina y la dopamina, que son cruciales para el estado de ánimo y el comportamiento. Por ejemplo, se ha encontrado que una gran parte de la serotonina se produce en el intestino, y su disponibilidad puede afectar áreas como la amígdala y el hipocampo, que están involucradas en la regulación emocional y la memoria.

Inflamación y Respuesta Inmunitaria: La microbiota puede afectar la respuesta inmunitaria del huésped, lo que a su vez puede influir en la inflamación cerebral. La inflamación crónica se ha relacionado con trastornos neuropsiquiátricos y puede afectar la función de estructuras como la amígdala y el hipocampo, alterando su actividad y conectividad.

Producción de Metabolitos: Los metabolitos producidos por la microbiota, como los ácidos grasos de cadena corta (SCFAs), pueden entrar en la circulación sistémica y afectar la actividad del sistema nervioso central. Estos metabolitos pueden influir en la expresión génica y en la plasticidad neuronal, afectando así el desarrollo y la función de áreas cerebrales clave.

Efectos Epigenéticos: La microbiota puede influir en la expresión génica a través de mecanismos epigenéticos, lo que puede alterar la forma en que las neuronas en áreas como la corteza prefrontal y la amígdala responden a estímulos sociales y emocionales. Esto puede tener un impacto en el comportamiento social y en la regulación emocional.

Conexiones Neurales: La microbiota puede afectar la conectividad funcional y estructural entre diferentes áreas del cerebro. Por ejemplo, se ha observado que la microbiota puede influir en la conectividad entre la amígdala y otras regiones cerebrales, lo que puede afectar la forma en que procesamos las emociones y las interacciones sociales.

Así, el microbioma tiene un papel significativo en la regulación de comportamientos sociales, afectando aspectos como la sociabilidad, la cognición social y la respuesta al estrés social.

Hay varios mediadores fisiológicos, como neurotransmisores (serotonina, dopamina), hormonas (testosterona, oxitocina) y estructuras cerebrales (amígdala, corteza prefrontal, hipocampo), que podrían ser influenciados por el microbioma y que, a su vez, afectan el comportamiento social.

Los hallazgos de esta relación entre la microbiota y el comportamiento tienen implicaciones importantes para la salud mental y el tratamiento de trastornos relacionados con la sociabilidad, sugiriendo que la modulación del microbioma podría ser una vía prometedora para intervenciones terapéuticas.

El impacto del microbioma en la toma de decisiones sociales

En mayo de 2024 se permitió el acceso público a un reporte de investigación denominado “Impact of the gut microbiome composition on social decision-making”

La investigación se centra en cómo la composición del microbioma intestinal puede afectar la toma de decisiones sociales y el comportamiento en humanos. Se llevó a cabo un estudio controlado, aleatorizado y doble ciego en el que participaron 101 hombres. Los participantes fueron asignados a grupos de tratamiento o placebo y recibieron un suplemento dietético que contenía probióticos durante un período de siete semanas.

Los hallazgos principales indican que, tras la intervención dietética, los participantes mostraron un cambio en su comportamiento, volviéndose menos racionales según la teoría clásica de elección racional y más sensibles a consideraciones sociales, como la equidad en ofertas monetarias. Esto sugiere que las manipulaciones activas del microbioma intestinal pueden influir en funciones cognitivas superiores, como la reactividad emocional y la toma de decisiones en situaciones sociales.

Además, se observó que el impacto de la intervención en la composición del microbioma dependía del equilibrio homeostático de la relación Firmicutes/Bacteroidetes (F/B) en los participantes. Aquellos con una mayor relación F/B mostraron cambios más significativos en su comportamiento de rechazo hacia ofertas injustas.

Este artículo no sólo nos pone a pensar en la relación entre la mibrobiota y la salud mental, también nos deja reflexionando sobre las implicaciones que puede tener para la teoría económica el hecho de que nuestras decisiones puedas estar reguladas por factores biológicos y no únicamente por factores socioemocionales y racionales como tradicionalmente se ha considerado.

Dado que el microbioma se ha relacionado con condiciones clínicas que afectan procesos socioafectivos, como la depresión y la ansiedad, el microbioma podría ser un objetivo potencial para intervenciones que busquen mejorar la toma de decisiones sociales en contextos de salud y enfermedad.


Referencias Bibliográficas

Sarkar, A., Lehto, S. M., Harty, S., & Dinan, T. G. (2020). The role of the microbiome in the neurobiology of social behaviour. Biological Reviews, 95(4), 1131-1166. https://doi.org/10.1111/brv.12603

Falkenstein, M., Simon, M.-C., Mantri, A., Weber, B., Koban, L., & Plassmann, H. (2023). Impact of the gut microbiome composition on social decision-making. Proceedings of the National Academy of Sciences, 3(5), pgae166. https://doi.org/10.1093/pnasnexus/pgae166